DE LA DIÓCESIS DE TILARÁN A LA DIÓCESIS DE TILARÁN LIBERIA

Creación de la Diócesis de Tilarán

La Constitución Apostólica "Qui Aeque", del Papa Juan XXIII, del 22 de julio de 1961, creó la diócesis de Tilarán, o "Pluviensis". Comprendía los territorios de la Provincia de Guanacaste, de la provincia de Puntarenas, con sus cantones de Puntarenas, Esparza y Montes de Oro, exceptuada la faja costera sur del Río Tulín. También de la Provincia de Alajuela, los cantones de Los Chiles, Guatuso y Upala, comprendidos en la parte norte y oeste de los ríos Arenal y San Carlos.

La Bula "Maiori Cristifidelium Bono", del Papa Juan Pablo II, del 25 de julio de 1995, que estableció la Diócesis de Ciudad Quesada, integró a esta nueva diócesis parte del territorio de la provincia de Alajuela, con sus cantones de Los Chiles, Guatuso y parte de San Carlos (distritos Coopevega, Pocosol, Monterrey y Venado) que eran de la diócesis de Tilarán (ahora diócesis de Tilarán Liberia).

La Bula "Sacrorum Antistites" del 17 de abril de 1998, que estableció la diócesis de Puntarenas, integró a la nueva diócesis el territorio de la Provincia de Puntarenas, con sus cantones de Puntarenas, Montes de Oro, Esparza y Garabito. Territorios pertenecientes anteriormente a la diócesis de Tilarán.

En el presente, la diócesis tiene una extensión de 12.500 kms2.

Nuestros Obispos

Monseñor Román Arrieta Villalobos
Obispo Monseñor Román Arrieta

Nació en San Antonio de Belén, Heredia, el día 13 de noviembre de 1924. Con energía y espíritu de superación hizo sus estudios académicos secundarios en la ciudad de Heredia y eclesiásticos en el Seminario Conciliar de San José, Costa Rica. Fue ordenado Presbítero en la Catedral Metropolitana de San José el 18 de diciembre de 1948 por el Ilmo. Mons. Víctor Manuel Sanabria Martínez y enviado por el mismo prelado a realizar estudios eclesiásticos de postgrado en Washington, Estados Unidos.

Recibió la consagración episcopal en la Catedral de Alajuela, el 21 de setiembre de 1961, como Primer Obispo de la Diócesis de la Diócesis de Tilarán. Ejerció un fuerte liderazgo en el ámbito nacional y en la zona, en relación con el Proyecto del Distrito de Riego de Moracia, en el que luchó del lado de los menos favorecidos.

Fue nombrado Arzobispo de la Arquidiócesis de San José el 10 de julio de 1979 y tomó posesión de la Sede Arzobispal el 2 de agosto de 1979, fiesta de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles. El Santo Padre Juan Pablo II aceptó su renuncia al cargo de Arzobispo de San José el 13 de julio del 2002, recayéndole en ese momento la función como Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de San José, hasta el 18 de octubre del 2002.

Pasó su fecundo ministerio apostólico regando a derecha e izquierda la semilla de la simpatía y afecto. Su laboriosidad en la inmensa parroquia de San Carlos en la década de 1960 y sus giras misioneras por toda la provincia de Guanacaste, son testimonio del ideal sacerdotal vivido cada día en el servicio de Cristo. Por merecerlo, fue participante destacado en el Concilio Vaticano II, en la Comisión Conciliar que reformó el Código de Derecho Canónico y su actividad fue tan copiosa que mereció organizar el viaje de Su Santidad Juan Pablo II a Centroamérica en el año 1983.

Es tan copiosa su obra como Sacerdote, Obispo de Tilarán y Arzobispo de San José, que aún los más indiferentes reconocen la bondad innata que vive en el corazón de Mons. Arrieta Villalobos. Su gloriosa obra en favor de las vocaciones ocupó muchas horas de su vida. Creó el Seminario Menor de Tacares, construyó varios edificios nuevos que hicieron funcional el Seminario Central y le dotó de un magnífico edificio para la Biblioteca y Centro de Documentación; restauró la Catedral Metropolitana y los edificios administrativos de la Curia Metropolitana; tuvo directa participación en la creación de la Universidad Católica y estimuló el desarrollo de la educación católica en Escuelas y Colegios de la República.

Es mérito suyo haber creado numerosas parroquias, nervio vigoroso de la acción pastoral de la Iglesia y puso en ellas sacerdotes entregados al servicio del pueblo de Dios, asistidos espiritualmente; y en lo material, los amparó con un valioso programa de Seguridad Social. Con nobleza enalteció los valores de la Patria y quienes la gobiernan, pero con no menos ímpetu divino combatió la corrupción en todos sus niveles.

Decía con nobleza las cosas, sin adular, con palabras profundas y enérgicas. Comprendió a los pobres, les dio pan a través de la acción parroquial, amparo en albergues para ancianos y, sobre todo, dio amor, medicina y comida a niños, enfermos y desamparados.

Murió en su casa de habitación, en San Antonio de Belén, el 7 de marzo del año 2004. fue sepultado en el presbiterio sur de la Catedral Metropolitana.

Monseñor Héctor Morera Vega
Obispo Monseñor Román Arrieta

Nació el 20 de febrero de 1926 en la ciudad de Palmares, Alajuela. Sus padres fueron Enrique Morera Vargas y Nelly Vega Araya, siendo el tercero de cuatro hermanos.

Hizo los estudios primarios en Palmares y los secundarios en el Colegio Seminario, de San José, donde obtuvo el Bachillerato en 1943. En 1944 ingresó al Seminario Mayor donde estudió con éxito la filosofía y la teología, siendo ordenado sacerdote un año después de la revolución de 1948 en la Catedral de Alajuela (17-12-1949).

Una vez ordenado sacerdote recibe el nombramiento como Vicario en la Ciudad de Puntarenas, su primera parroquia de trabajo pastoral. Tres años permaneció en las soleadas tierras de esa provincia, siendo trasladado a la parroquia de Las Juntas de Abangares en 1952, donde le tocó construir el templo y darle una nueva estructura pastoral a esta recién nacida parroquia. En 1957 asciende a las frescas tierras tilaranenses, de donde no regresará ya más.

Al ser nombrado Párroco de Catedral emprende la construcción del templo para dar paso a lo que será la primera catedral de la nueva diócesis de Tilarán, bajo el patronazgo de San Antonio de Padua, la que comprendía parte de la provincia de Puntarenas, todo Guanacaste y el norte de Alajuela. La Diócesis se crea el 22 de junio de 1961, bajo el cayado de Monseñor Román Arrieta, electo por S.S. el Papa Juan XXIII. El padre Morera toma posesión de la Parroquia el 12 de octubre del mismo año y apacienta este pequeño rebaño durante los 18 años siguientes.

Además de prestar sus servicios como párroco de la Catedral de Tilarán, presidió por 3 años el Movimiento Familiar Cristiano (uno de sus campos predilectos de apostolado), realizando con puntualidad el difícil trayecto de entonces hacia San José para asistir a todas las reuniones. Además, fue miembro del Grupo de Consultores Diocesanos en dos ocasiones desde 1961, Vicario General de la Diócesis en marzo 1972 y miembro del Consejo Presbiteral. Fungió como Vicario Capitular desde el 3 de agosto de 1979, electo por los Consultores Diocesanos, cuando quedó la sede vacante, al ser nombrado Monseñor Román Arrieta en la Arquidiócesis de San José.

El Papa Juan Pablo ll lo elegirá Obispo residencial para la Diócesis de Tilarán el 4 de diciembre de 1979, siendo consagrado en el Orden Episcopal el 27 de diciembre de 1979 bajo el lema " Que el amor de Cristo nos congregue en la unidad ". Al momento contaba con 30 años de sacerdote y 53 de nacimiento.

Ya desde antes de su obispado se preocupó por el que hacer diocesano, por los problemas sociales, familiares, religiosos y económicos en que vivía su feligresía: los problemas por falta de vivienda, la tenencia y mala distribución de la tierra, la falta de solidaridad de los que más tienen con los que menos tienen, las dificultades de los agricultores y arroceros, los bajos precios que afectan a estos y la importación de granos que desfavorece a los otros.

Igualmente mostró interés por el problema de la migración y las mujeres sujetas a la explotación, tanto sexual como física, a través del trabajo mal pagado. También Monseñor Héctor ha abordado temas como la degradación ambiental y moral de una minería a cielo abierto, la venta incontrolada de las playas guanacastecas a empresas extranjeras, problemas de salud en la provincia, etc.

Algunos de estos tópicos se reflejan en la carta pastoral escrita y dada a conocer en mayo de 1996, titulada "TIERRA, CIELO Y MAR", en la cual se analiza la pastoral social diocesana, abordando temas como: la pesca, la migración, el turismo, el urbanismo y la tierra.

Como Obispo tuvo la responsabilidad de representar a la Conferencia Episcopal ante los Religiosos, en cuestión de Migraciones y en Ecumenismo.

Monseñor Victorino Girardi Stellin m.c.c.j.
Obispo Monseñor Vittorino Girardi

Nació el 24 de marzo del año 1938, en Lendinara, en la Provincia de Rovigo, en la zona de Veneto, Italia. Es el segundo Hijo de una familia de origen campesino. Fueron sus padres, don Lucindo Girardi y Ada Stellin, ya fallecidos.

Realizó su primaria en su ciudad natal Lendinara, su primer año de secundaria en el Seminario Diocesano de Rovigo y de donde se pasó a los Misioneros Combonianos, en el año 1950.

Realizó su Noviciado de 1954 a 1956 en Gozzano, pequeña ciudad del Piamonte. Profesó sus Votos Temporales el 9 de setiembre de 1956 (hace ya 50 años), y sus Votos Perpetuos el 9 de setiembre de 1962. Fue Ordenado Sacerdote el 30 de marzo de 1963, en la Basílica Mayor de San juan de Letrán, en Roma.

Obtuvo su licenciatura en Filosofía, en Roma en 1959 y la de Teología en 1963. Obtuvo el Doctorado en Teología en 1982, igualmente en Roma. Posee Diplomados en Filosofía del Ateísmo, Pastoral de la Acción Católica por la Conferencia Episcopal Italiana, y en Mariología por el “ Marianum” de Roma.

Ha desarrollado su labor sacerdotal y misionera en varios Países, dedicándose principalmente a la enseñanza y a la formación de Seminaristas, entre otros en España, Nairobi ( Kenia ), México como Profesor de la Universidad pontificia y del Seminario Mayor Arquidiocesano.

A partir del año 1993 ha estado en nuestro País Costa Rica, como formador del Seminario Comboniano en Sagrada Familia, Profesor de la Universidad Católica Mons. Anselmo Llorente y La Fuente, y en el Instituto Teológico de América Central, y en la Universidad Juan Pablo II.

Ha publicado varios volúmenes de Teología, Filosofía y Misionología, participando en Revistas especializadas con frecuentes artículos.

El Santo Padre Juan Pablo II lo nombra Tercer Obispo de la Diócesis de Tilarán el 13 de julio del año 2002, siendo Consagrado Obispo el 21 de setiembre del mismo año, y tomando Posesión de su Cargo Episcopal, en la misma fecha.

Padre Carlos Luis Aguilar S. - Secretario Episcopal
Monseñor Manuel Eugenio Salazar Mora
Obispo Monseñor Manuel Eugenio Salazar

Nació en Guadalupe, Costa Rica el 9 de octubre de 1958.

Realizó sus estudios de filosofía y de teología en el Seminario Mayor Nacional de Costa Rica. Ha obtenido la Licenciatura en Teología Fundamental en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote el 4 de diciembre de 1982.

Ha desempeñado en diversos puestos en la Arquidiócesis de San José y en la Conferencia Episcopal de Costa Rica.

Fue Vicario parroquial de la Parroquia San Juan de Tibás y también Administrador parroquial de la parroquia San Ramón Nonato.

También fungió como Director del Departamento para la Educación Religiosa del Ministerio de Educación Pública y la Conferencia Episcopal, Director del Seminario Introductorio y Rector del Seminario Nacional.

Fue Vicario Episcopal Arquidiocesano para La Pastoral Profética, Rector del Santuario Nacional del Sagrado Corazón de Jesús y Párroco de la parroquia Medalla Milagrosa de San José.

En los últimos años se desempeñó como Rector del Instituto Arquidiocesano para la Formación de los Diáconos Permanentes y, desde 2014, Párroco de la Parroquia San Jerónimo de Moravia.

El 6 de febrero del 2016, el Papa Francisco lo nombró IV Obispo de la Diócesis de Tilarán-Liberia, de Costa Rica.

Recibió la ordenación episcopal el 4 de abril del 2016 en la Catedral de Tilarán, Costa Rica.

50 Años de la Diócesis de Tilarán Liberia

PENITENCIARÍA APOSTÓLICA - Prot. N. 1165/10/I

BEATÍSIMO PADRE, Victorino Girardi Stellin m.c.c.j., Obispo de Tilarán-Liberia, con profunda devoción, que es también el sentimiento del clero y de los fieles encomendados a su cuidado pastoral, humilde y gozosamente, pone en conocimiento de Su Santidad:

Por las letras Apostólicas sub plumbo, “Qui aeque”, dadas por el Beato Papa Juan XXIII, el día 22 de julio de 1961, desmembrados algunos territorios de la Diócesis de Alajuela, fue creada una nueva sede episcopal, llamada Pluviense o Tilaranense.

Llevado de la confianza, mientras recuerda los inmensos beneficios espirituales que el Año Santo del MM (2000) trajo al pueblo costarricense, y tomando ocasión del mencionado Jubileo de Oro de la Diócesis de Tilarán-Liberia, el Excelentísimo Obispo, abajo firmante, ha establecido que desde el 28 de este mes de noviembre hasta el día 12 de octubre de 2011 tengan lugar celebraciones, de forma que se ofrezca abundantemente la oportunidad de recibir los santos sacramentos con la debida preparación, se estimulen las obras de caridad sobrenatural, y por esta razón tanto en cada uno de los fieles como en los varios grupos de la comunidad diocesana se robustezca y dilate la admirable renovación espiritual conseguida, con la gracia de Dios, a través del gran Jubileo.

Para conseguir este fin tan deseado ayudará mucho el don de las Sagradas Indulgencias que por ello suplica con confianza, como testimonio y muestra de la paternal benevolencia de Su Santidad y aliento para que se haga aún más sólido en toda la Diócesis el vínculo jerárquico y filial con Su Santidad y con el propio Obispo.

Y Dios etc…

Día 23 de noviembre 2010

LA PENITENCIARÍA APOSTÓLICA, en virtud de las facultades otorgadas por el Sumo Pontífice, concede un Año Jubilar, con la correspondiente Indulgencia plenaria, que podrá ser lucrada por los fieles cristianos realmente arrepentidos, y bajo las condiciones habituales (confesión sacramental, Comunión Eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice); además podrán aplicarla, a modo de sufragio, a las almas de los fieles que están en el Purgatorio:

a.- Cuando visiten como peregrinos el Santuario Nacional del Santo Cristo de Esquipulas, ubicado en Santa Cruz, o el Santuario mariano diocesano de Nuestra Señora de los Ángeles, en la ciudad de Cartagena, o la Iglesia Madre, Templo Catedral de Tilarán y ahí asistan devotamente a alguna función sagrada y dediquen al menos un espacio de tiempo conveniente a la meditación piadosa, concluyendo con el rezo del Padrenuestro, la Profesión de fe e invocaciones a la Santísima Virgen María.

b.- Cuando visiten devotamente el Templo Catedral, o la Iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción de María, que se encuentra en Liberia, o la Iglesia parroquial de San José, en Hojancha, y ahí ante el Santísimo Sacramento, expuesto a la veneración de los fieles o reservado piadosamente en el tabernáculo, participen en alguna función sagrada o en algún ejercicio piadoso en Su honor, o al menos en un espacio de tiempo conveniente a la meditación piadosa, concluyendo con la oración del Padrenuestro, la Profesión de fe e invocaciones a Jesús, presente en el Santísimo Sacramento.

Los ancianos, los enfermos, o todos aquellos que por una causa grave no pueden salir de su casa, podrán también ganar la Indulgencia, si, rechazando todo pecado y con el propósito de cumplir cuanto antes les sea posible las tres condiciones acostumbradas, se unieran espiritualmente a las celebraciones jubilares, ofreciendo al Dios misericordioso, por María, sus oraciones y sufrimientos.

Así pues, a fin de que el acceso a la consecución del perdón divino, por el poder de las llaves de la Iglesia y en beneficio de la caridad pastoral, llegue a ser más fácil, esta Penitenciaría pide encarecidamente que los sacerdotes dotados de las oportunas facultades para oír confesiones, se presten espontánea y generosamente para la celebración del Sacramento de la Penitencia.

La presente valdrá para el Jubileo de Oro de la Diócesis de Tilarán-Liberia. No obstante cualquier disposición contraria

FORTUNATO, S.R.E. CARDENAL BALDELLI - Penitenciario Mayor
†Juan Francisco Girotti, o.f.m. conv.
- Obispo Titular de Meta, Regente
PENITENCIARÍA APOSTÓLICA - Prot. N. 1166/10/I - DECRETO

LA PENITENCIARÍA APOSTÓLICA, en virtud de las facultades concedidas, de modo especialísimo, por el Santísimo Padre en Cristo y Señor nuestro, por la Divina Providencia Papa Benedicto XVI, concede, benignamente, al Excelentísimo y Reverendísimo Padre, Don Victorino Girardi Stellin, m.c.c.j. Obispo de Tilarán-Liberia, para que, el día 22 de julio de 2011, con ocasión de quincuagésimo aniversario de la Iglesia de Tilarán, imparta, después de haber ofrecido el Divino Sacrificio, a todos los fieles cristianos presentes, quienes, con ánimo apartado totalmente del afecto del pecado, hayan participado en dicha acción sagrada, la Bendición papal, con la correspondiente Indulgencia plenaria, que será ganada, bajo las condiciones habituales (confesión sacramental, Comunión Eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice).

Los fieles cristianos, que reciban devotamente la Bendición papal, aunque por una circunstancia razonable, no asistiesen físicamente a los sagrados ritos, con tal que sigan, con piadosa intención, estos ritos, mientras sean difundidos por la radio o la televisión, podrán ganar la Indulgencia plenaria, de acuerdo a la norma del derecho.

No obstante cualquier disposición.

Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaría Apostólica, el día 23 de noviembre, año de la Encarnación del Señor 2010.

FORTUNATO, S.R.E. CARDENAL BALDELLI - Penitenciario Mayor
†Juan Francisco Girotti, o.f.m. conv.
- Obispo Titular de Meta, Regente
(hay un sello)
PENITENCIARÍA APOSTÓLICA - Prot. N. 1167/10/I - DECRETO

La Penitenciaría Apostólica, en virtud de las facultades concedidas, de modo especialísimo, por el Santísimo Padre en Cristo y Señor nuestro, por la Divina Providencia Papa Benedicto XVI, concede, benignamente, al Excelentísimo y Reverendísimo Padre, Don Victorino Girardi Stellin, m.c.c.j. Obispo de Tilarán-Liberia, para que, el día 12 de octubre de 2011, en el cual se clausura solemnemente el Jubileo de la Iglesia de Tilarán-Liberia, imparta, después de haber ofrecido el Divino Sacrificio, a todos los fieles cristianos presentes, quienes, con ánimo apartado totalmente del afecto del pecado, hayan participado en dicha acción sagrada, la Bendición papal, con la correspondiente Indulgencia plenaria, que será ganada, bajo las condiciones habituales (confesión sacramental, Comunión Eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice).

Los fieles cristianos, que reciban devotamente la Bendición papal, aunque por una circunstancia razonable, no asistiesen físicamente a los sagrados ritos, con tal que sigan, con piadosa intención, estos ritos, mientras sean difundidos por la radio o la televisión, podrán ganar la Indulgencia plenaria, de acuerdo a la norma del derecho.

No obstante cualquier disposición.

Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaría Apostólica, el día 23 de noviembre, año de la Encarnación del Señor 2010.

FORTUNATO, S.R.E. CARDENAL BALDELLI - Penitenciario Mayor
†Juan Francisco Girotti, o.f.m. conv.
- Obispo Titular de Meta, Regente

Sobre Cartas Pastorales

Sobre El Plan Diocesano de Pastoral