"TILARÁN LIBERIA" DESIGNA UNA NUEVA REALIDAD DIOCESANA

Con la creación de la Diócesis de Puntarenas, la geografía de la Diócesis de Tilarán cambió radicalmente. Toda esa extensión de terreno que se le eliminó hacia el Sur, hizo que en su nuevo centro geográfico quedara la ciudad de Liberia, capital de la Provincia de Guanacaste, que constituye en un altísimo porcentaje el territorio de nuestra diócesis, con la excepción de una parte del cantón de Upala, de la Provincia de Alajuela.

Ante esta nueva situación, con una visión de futuro y panorámica muy amplia, nuestro Obispo, Monseñor Vittorino Girardi Stellin, solicitó al Vaticano la creación de la Sede de Liberia, como segunda sede diocesana, lo cual, por razones lógicas fue concedido. Pues lo que interesa fundamentalmente al Pastor de una diócesis es la mejor atención pastoral de los fieles. Lo cual se puede realizar mejor desde el centro de la diócesis, en la ciudad cabecera de provincia. De ahí que a su vez Monseñor Vittorino impulsara la creación de la Curia Diocesana en Liberia, para garantizar la presencia de las Comisiones diocesanas que atienden diversas áreas de la pastoral, en un lugar acequible para los fieles.

Así, pues, partiendo de la esquina noreste de la cocatedral de Liberia, cien metros al Este y 100 metros al Sur se llega a la Curia Diocesana, en las instalaciones de lo que fuera el internado y antigua Escuela Santa Ana; que fue completamente remodelada.

La Curia cuenta con un amplio parqueo al frente, una capilla a la entrada, locales de atención como la Proveeduría Diocesana, Catequesis, Librería Verbo Divino y oficinas para atención al público. Además, una biblioteca y un comedor.

En la segunda planta hay salas para reuniones y otras actividades académicas, como las desarrolladas por el Instituto Diocesano Juan Pablo II, dedicado a la formación de laicos y la Universidad Católica de Costa Rica. También hay oficinas de varias comisiones diocesanas como la Pastoral Familiar, Pastoral Social, Pastoral de la Comunicación, entre otras. Tanto esta planta como la planta baja cuentan con suficientes servicio sanitarios y una rampa según lo estipula la Ley 7600.

Aceptar la nueva realidad diocesana es indispensable para asumir una atención pastoral adecuada a las nuevas circunstancias, partiendo del centro geográfico de la diócesis y generando mayor cantidad de acciones pastorales en la Curia Diocesana.